jueves 26 de abril de 2007

Un modelo que no aborda los temas clave

Mercedes Cabrera ha presentado, en el consejo de coordinación, el 'manual de instrucciones' para incrementar la dotación de la universidad hasta el 1,5% del PIB. Las comunidades del PP denuncian que el informe es «decepcionante» y que «llega tarde».

FUENTE | El Mundo Digital


Se acabaron las discusiones sobre el marco normativo, las reformas abstractas de la Universidad y el sexo de los ángeles. El informe presentado por la Comisión de Financiación del Consejo de Coordinación Universitaria (CCU) traduce las deficiencias y los retos de la educación superior nacional al lenguaje universal de los euros y los bolsillos. El objetivo general es aumentar la financiación de la Universidad española hasta el 1,5% del Producto Interior Bruto (PIB).

«Será una excelente base para debatir, en la futura Conferencia General de Política Universitaria, los compromisos que deben asumir el Estado, las comunidades y también las universidades», comentó la ministra de Educación, Mercedes Cabrera, tras presentar el documento en el último Pleno del CCU antes de dividirse.

REFLEXIÓN

«Espero que ese debate se produzca con la mayor rapidez, pero también con toda la reflexión necesaria», añadió. Cabrera, que mantuvo en todo momento distancia con los autores del documento, insistió en que las cifras que recoge «no se pueden desvincular del diagnóstico que se hace de la Universidad española ni del modelo que queremos para el futuro».

Tras la presentación del informe, el presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), Juan Vázquez, puede presumir de ver realizadas una de las ideas que promovió desde su llegada al cargo hace cuatro años, cuando pedía un pacto de Estado.

«Celebro que finalmente se haya presentado el documento, porque la financiación es una pieza imprescindible, sin la cual muchas de las reformas que venimos proponiendo para la Universidad española se quedarían en pura retórica», afirma. El rector ovetense saluda especialmente el reconocimiento de que la convergencia con Europa y las labores de investigación suponen costes adicionales para las universidades.

De todas formas, reclama el «compromiso político necesario para que se produzca un acuerdo en el plazo más corto posible con la colaboración de la Universidad».

Desde las autonomías se ha recibido el informe con tibieza, aunque las gobernadas por el PP consideran que es «decepcionante» y que «llega tarde» para las regiones que ya habían realizado ambiciosas apuestas de financiación. Entre ellas, Navarra, Madrid y la Comunidad Valenciana. Por ejemplo, al director general de Universidades de ésta última, el documento le deja un sabor agridulce. «Me habría gustado que en algunas cuestiones, como la de los precios públicos de las carreras, fuera más atrevido en lugar de volver a dejarnos atrás», plantea.

No obstante, reconoce que «Educación ha hecho una gestión política acertada de un tema difícil para adaptar los fines de la comisión a la reforma de la LOU».

Su homóloga madrileña, Clara Eugenia Núñez, opina que el modelo «sigue abordando de forma genérica aspectos que van a ser cruciales en los próximos años». No obstante, concede que «será útil para las comunidades que aún no habían desarrollado un modelo de financiación por objetivos» como el que esta comunidad implantó en 2005. «Para nosotros, esta propuesta llega tarde», afirma Núñez.

LIBERALIZACIÓN

Algo más tajante es el director general de Universidades y Política Lingüística de Navarra, Pedro Pegenaute. «Me parece decepcionante», afirma con rotundidad. «Adolece de falta de concreción y sigue insistiendo en las mismas propuestas tópicas y en el voluntarismo de las comunidades en lugar de establecer un modelo y unas reglas del juego explícitas», añade. Según Pegenaute, se tendría que haber apostado claramente por «la liberalización de los precios públicos y el cierre de titulaciones ineficientes».

Lógicamente, las comunidades del PSOE acogen el modelo propuesto de un modo más positivo. Adolfo Rodríguez Asensio, director general de Universidades de Asturias y miembro de la Comisión de Financiación considera que el informe presentado «es un buen final para un difícil encargo y un complejo trabajo» y reconoce que «con él se cierra un debate demasiado tiempo abierto».

CLAVES: UNA UNIVERSIDAD 'A LA AMERICANA'

El informe de la Comisión Financiación no sólo propone un incremento financiero a costa del bolsillo de las comunidades autónomas y el Estado. En muchos aspectos, también supone una reorientación de los centros españoles hacia las características de los sistemas universitarios anglosajones.



Diagnóstico. En él se denuncian diversas ineficiencias en el sistema universitario español: un 60% de las titulaciones impartidas actualmente en España tiene menos de 75 nuevos alumnos cada año; la tasa de graduación en el tiempo previsto es del 32%, frente al 40% del Reino Unido, Finlandia, Suecia...; la inserción laboral está cinco puntos por debajo de la UE-19; sólo sumamos 558 artículos científicos y 2,7 patentes triádicas por cada millón de habitantes mientras que en los países de referencia alcanzan un millar de artículos y 56,5 patentes.
Fondos. El corazón del documento. Son necesarios 2.733 millones de euros para que España dedique el 1,5% de su Producto Interior Bruto (PIB) a Universidad desde el actual 1,22%. De ese incremento, el 20% (547 millones) correría a cargo de los alumnos y la empresa privada. Del 80% restante (2.186 millones), el Estado pondría 1.386 millones, en concepto de becas y fondos para investigación, y las comunidades 800 millones para garantizar la suficiencia financiera.
Investigación. Por primera vez se reconoce que el coste de investigar en la Universidad es superior a las nóminas de los investigadores, por lo que se propone entregar a los centros fondos extra en función de los proyectos competitivos conseguidos y la calidad de los trabajos científicos de su personal.
Méritos. Se recomienda a las comunidades no hacer meras transferencias nominativas a los centros, sino vincularlas a objetivos e incentivar el esfuerzo. En cuanto al personal, se reforzará el reconocimiento económico y académico de los sexenios de investigación; la concesión de los tramos de sueldo por méritos docentes será más exigente y podrán obtenerse cada seis años. Los gestores también serán premiados económicamente.
Precios públicos. Las tasas bajas se consideran «una política socialmente regresiva» por lo que se sugiere solapadamente que el incremento en becas vaya acompañado de una subida del precio de matrícula, especialmente en posgrado.
Poder. Los órganos colegiados pierden capacidad ejecutiva en favor de los unipersonales, como el rector, los decanos, los directores de departamento..., a los que se exigirá una mayor profesionalización.
Espacio Europeo. Se reconoce que la convergencia incrementará el coste de la educación superior en algunos aspectos y lo recortará en otros. En todo caso se estima que habrá una necesidad de financiación extra de entre el 0,10 y el 12%.
'QUIEN MÁS MERECE, MÁS COBRA'

Los colectivos docentes e investigadores también festejan la cultura del quien más merece, más cobra. Así, la presidenta de la Federación de Asociaciones de Catedráticos de Universidad, Carmen Arasa, celebra la mayor exigencia y reconocimiento que se anuncia para el tramo de sueldo por méritos docentes . «Siempre hemos defendido que se evalúe y se reconozca la labor del profesorado para que la docencia deje de ser la hermana pobre», comenta, «aunque antes habría que establecer salarios dignos que se correspondieran con el nivel de un catedrático en lugar de ir poniendo paños calientes al sueldo».

Desde la Asociación para el Avance de la Ciencia y la Tecnología en España (ACTE) opinan lo mismo sobre los tramos de investigación: «Era injusto premiar del mismo modo al investigador que supera por poco el umbral mínimo que a quien presentaba méritos muy superiores», afirma su presidente, Luis Santamaría.

Autor: Juanjo Becerra