MADRID. No sólo son las aulas de los colegios las que se abren de par en par en septiembre. Las universidades y escuelas de negocios mantienen en este periodo abierto su proceso de matriculaciones para aquellos recién licenciados o rofesionales que deseen ampliar y actualizar su formación a través de un postgrado. El abanico de programas es cada año más amplio en función de las demandas del mercado aboral y, es que, estudiar un máster no es una moda, sino una necesidad en función de los objetivos del alumno.
Además de completar los estudios universitarios con una formación más práctica, la formación de postgrado ayuda a potenciar una serie de habilidades como la capacidad de análisis, la toma de decisiones o el trabajo en equipo, cualidades muy valoradas en un proceso de selección.
Matricularse en un centro de prestigio también ofrece la posibilidad de codearse y conocer a profesionales y directivos con los que poder establecer relaciones profesionales futuras. Sin embargo, los conocimientos que otorga un máster no sólo sirven como trampolín al mundo laboral, también existen programas que permiten una especialización en un área concreta, lo que permite a aquellos alumnos que lo deseen reorientar su carrera profesional hacia otras salidas laborales. Incluso, la creciente demanda específica y completamente actualizada ha impulsado a numerosos trabajadores con experiencia a recurrir a este tipo de cursos para no quedarse en el andén del mercado laboral.
Actualmente existen más de siete mil programas de postgrado. Elegir el mejor no es tarea fácil, hay que valorar muchos factores y, sobre todo, tener muy claro qué se quiere obtener con esta formación. A continuación ofrecemos unos listados con los principales criterios a tener en cuenta antes de firmar una matriculación:
Punto de partida: ¿Cuál es mi objetivo?
Los alumnos que se interesan fundamentalmente por un máster son los recién licenciados, que buscan unos contenidos prácticos que no tuvieron la oportunidad de obtener en su carrera universitaria. En este caso, el alumno debe examinar muy bien los contenidos del programa y conocer de primera mano qué porcentaje del temario es práctico y cuál es el dedicado a la teoría. Los profesionales van un paso más allá. Los programas diseñados para ellos tienen el objetivo de actualizar y mejorar sus conocimientos para que puedan realizar su labor de manera competitiva y acorde a las demandas continuas de su labor profesional.
También se da el caso de aquellos profesionales que se matriculan en un máster para cambiar su rumbo profesional hacia otros derroteros. La variedad de áreas permite elegir para trabajar en cualquier sector.
Tipos de máster: Especializados o generalistas
Se llama postgrado al periodo de formación que se realiza tras obtener una formación universitaria: programas de doctorado, y programas máster, especialista, experto y diploma de postgrado. El máster es el programa más demandado por la rápida aplicación de sus contenidos en el puesto de trabajo. Por lo general, y en función de los contenidos, los programas máster se dividen en generalistas y especializados.
El ejemplo más clásico de los cursos máster generalistas es el MBA —Master in Business Administration— que imparten todas las escuelas de negocios y en diferentes versiones, como la «executive».
Entre los especializados, el abanico es cada vez mayor en función de las demandas del mundo empresarial: máster en gestión de entidades deportivas impartido por el Club de Fútbol Real Madrid en colaboración con la Universidad Rey Juan Carlos; máster en dirección financiera de Ide-Cesem; máster en bioética de la UNED; máster en Relaciones Transatlánticas de la Universidad Carlos III; en Tributación, del Centro de Estudios Garrigues; en Gestión de la calidad, de la EOI; en Energía de la Universidad de Nebrija; en Urbanismo y Ordenación del territorio, de la escuela de negocios San Pablo-CEU, o el máster en Derecho de sociedades mercantiles del Centro de Estudios Financieros son sólo algunos ejemplos...
Metodología: Conocimientos teóricos y prácticos
Por lo general —aunque siempre depende de la materia de que se trate— los postgrados ofrecen un temario muy práctico que complementa a la parte teórica. En función de los objetivos e intereses es conveniente que se informe del porcentaje aproximado de clases teóricas y prácticas. Las escuelas de negocio han puesto en marcha desde hace unos años metodologías muy dinámicas que fomentan la discusión, el trabajo en equipo y la puesta en común de criterios. El método del caso, las sesiones de «outdoor training», las presentaciones en público, el análisis de situaciones reales que ejerciten tanto las habilidades como las aptitudes propias de cada materia..., son sólo algunos de los métodos más utilizados. La conferencias, los debates con profesionales expertos o las charlas complementan el temario
del curso.
Horarios: Intensivos, a través de internet...
Matricularse en un postgrado requiere una gran dedicación, no sólo por los horarios de clase, sino por el tiempo de estudio. Es importarte saber programarse bien para sacar el máximo beneficio al curso. Obviamente, los recién licenciados dispondrán de mayores facilidades horarias; sin embargo, los profesionales deberán informarse muy atentamente y recurrir a sus agendas para ver qué posibilidades tienen.
Existen programas máster que se imparten de lunes a viernes, pero también los hay intensivos de fin de semana, pensados fundamentalmente para profesionales. Pero, como el sector formativo también se ajusta a las necesidades del alumnado, se ha aprovechado de las ventajas de las nuevas tecnologías y existen muchos centros de formación que imparten sus programas a través de internet, en la modalidad a distancia, lo que permite al alumno acceder a programa en el horario que más le conviene.
Duración: Resultados a corto o largo plazo
El horario no es el único tiempo que vale. También hay que pensar en la duración total del programa. Hay cursos que se imparten en un año y otros en dos. La elección a elegir dependerá también de si las expectativas del alumno están planteadas a corto o largo plazo.
Profesorado: Mejor con experiencia
La composición de la plantilla docente de una escuela de postgrado define en gran medida su prestigio y garantiza una calidad en la formación obtenida por el alumno. Es fundamental que el equipo docente esté formado por personas que posean un buen expediente académico y profesional, que dispongan de diversos años de experiencia en la enseñanza, que hayan realizado publicaciones en la materia que imparten, participado en foros y debates dentro de su área de conocimiento y que mantengan un estrecho vínculo con su entorno profesional.
Los centros de prestigio tienen, por lo general, cuatro tipo de profesores: los docentes a tiempo completo —cubren las necesidades del alumnado en cualquier momento y pueden ejercer como tutores con lo que se consigue una atención más personalizada—, a tiempo parcial —compatibilizan la docencia, la investigación y el ejercicio profesional para que aporten su experiencia en la práctica laboral—, profesores visitantes —procedentes de otros centros de prestigio y que ofrecen una visión diferente, por lo general, más internacional—, y profesores colaboradores, profesionales de áreas determinadas que ofrezcan a través de seminarios y conferencias un punto de vista más actual y real de la industria, la empresa y el mercado.
Perfil del alumnado: Procedencia académica
Y, si el profesorado es un elemento esencial para el buen funcionamiento de un postgrado, el perfil del alumnado también lo es. Conocer cuál es la titulación previa, la edad o el número de alumnos que forman parte de un programa de postgrado puede servir para formarse una idea clara del nivel que ofrece un centro y de si ésta es adecuada para los objetivos propuestos.
Internacionalidad: Ampliar puntos de vista
Estamos inmersos en un mundo cada vez más global, por lo que es importante que el título expedido por el centro de formación tenga también reconocimiento en otros países si el candidato no pone fronteras a su trayectoria profesional. Es recomendable informarse sobre cuál es el porcentaje de alumnos y profesores extranjeros en el curso, lo que también enriquece notablemente los contenidos que se impartirán desde puntos de mira muy distintos.
Tampoco hay que obviar las relaciones internacionales que mantiene el centro en cuestión con otras escuelas de negocios o universidades. La opción de realizar estancias del programa en otros países es muy valorada en el mundo empresarial puesto que presume que el candidato no rechaza la movilidad geográfica y, además, le permite desarrollar una gran flexibilidad mental y cultural, junto a un muy valorado dominio de idiomas.
Fuente:ABC.es
jueves 4 de septiembre de 2008
Claves para hacer un máster
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